Black Hat SEO y porqué debemos evitarlo

En el lejano oeste, los Black Hat (sombreros negros, en español) eran los vaqueros villanos, que normalmente usaban sombreros negros, mientras que el Sheriff o el héroe usaba sombrero blanco. De esta idea surge la frase Black Hat SEO, un conjunto de técnicas no recomendadas para “elevar” el tráfico o accesibilidad de una página o sitio web. Su uso puede darnos resultados favorables, pero más temprano que tarde, Google (el omnipresente buscador) lo notará y las consecuencias para nuestro sitio web podrían ser devastadoras.

Como ya sabemos, el uso adecuado de técnicas de SEO (lo que sería White Hat SEO, WHS) nos permite lograr que nuestro contenido siempre (o en la mayoría de los casos) sea indexado por los buscadores en el momento que un usuario busca información en estos: buen uso de palabras claves, un título llamativo y concreto, redacción sencilla y adecuada a nuestra audiencia, uso de imágenes relacionadas con el contenido, etiquetas H1, H2, Alt, y así, todo lo que nos permita ofrecer un sitio de interés y calidad para los clientes. Al menos es lo que dice la teoría, pues existen muchas otras corrientes y opiniones que afirman que esto no es del todo cierto. Pero, a todas estas, ¿qué es Black Hat SEO – BHS?

Hay mucha cantidad de opiniones al respecto, pero esta me ha parecido la más adecuada:

“Black Hat Seo corresponde al conjunto de prácticas que tienen como objetivo aumentar los rankings de una página web determinada en Google, y que cumple con al menos una de estas características: viola los términos y condiciones de uso de Google, afecta la experiencia de usuario de forma negativa debido a la aplicación de alguna de estas técnicas, utiliza software para manipular la percepción que tiene el buscador de una página web de manera de aumentar su ranking”.

Dicho de modo sencillo, es todo aquello que se aplica a tus contenidos que altera fraudulentamente su calificación o ranking en un buscador con el fin de que aparezca en los primeros resultados de búsqueda, sea en contenidos, links o uso de software.

¿Qué se considera Black hat SEO?

Existen “técnicas” que han existido a lo largo del tiempo, y que, conforme Google actualiza sus algoritmos de búsqueda han quedado relevadas, o su uso tiene un impacto mínimo en el objetivo que se persigue. Tenemos:

Cloaking

Ya en desuso, consistía en mostrar dos tipos de páginas web en la red, una, la que rastreaba Google y otra, la que veía el usuario. La que rastreaba Google estaba “optimizada” mediante el uso excesivo de palabras claves, aumentando el ranking de la página en el buscador, lo cual era penalizado por Google.

Spam de palabras clave

Se busca repetir el uso de palabras claves en la estructura de contenidos de un sitio web, tanto a nivel de lo que ve el usuario como del texto oculto en la página, lo cual mejora las probabilidades de ser indexado por el buscador, aunque también de ser sancionado por este. Es una versión del Cloaking, pero más disimulada.

Texto oculto o invisible

Se busca ocultar el texto a los ojos de los usuarios, de modo que no interfiera con el contenido al que estos acceden, pero el mismo sí queda visible para los buscadores. Un ejemplo simple es escribir algo en determinada sección de la página web teniendo el mismo formato y colores de esta en la fuente, de modo que solo seleccionando la página web se pueda apreciar lo escrito. Ya no tan usado como a inicios del año 2000.

Link farms

Las “granjas de enlaces” no son más que grupos o redes de sitios web que intercambiaban enlaces de sus contenidos entre sí con el único propósito de crear una mayor cantidad de tráfico web. Estas “granjas” están en desuso también, debido a las actualizaciones de los algoritmos de búsqueda de Google, y a penalizaciones aplicadas por este a distintas redes de páginas que realizaban esta práctica. Efectivamente, se pueden asociar contenidos entre sí, siempre que los mismos realmente añadan valor o complementariedad a la información que se les ofrece a los usuarios. Debemos ser cautelosos sobre el uso de esta técnica, que si bien puede ser válida, nos puede traer consecuencias importantes.

Blog Comment & Forum Spamming

Consistía en el uso de software que creaba comentarios en blogs y redes de forma automática, con el fin de aumentar el tráfico de la web a través de los mismos. Esto también ya está en desuso, además de penalizado por Google.

Backdoors o Puertas Traseras

Son enlaces y texto oculto ubicados en sitios web vulnerables donde se puede hacer link building, de modo que se pueda aumentar el ranking de determinada página web en el buscador. Actualmente, los buscadores ya reconocen y descartan este tipo de enlaces.

Cuando apenas imaginábamos el potencial que Internet tendría en nuestras vidas la idea era ser el más visible, el primero y no necesariamente el mejor en la web. La posibilidad de que un usuario buscara y accediera a la información que habíamos subido era muy baja. También, estábamos entendiendo cómo funcionaría el posicionamiento en los buscadores, lo cual permitía valerse de toda clase de “ventajas” o “fallos” del sistema para ello.

Hoy, el consumidor de contenidos ha madurado y es más consciente de sus necesidades, es quien le dice a sus proveedores qué, cómo, cuándo, cuánto y dónde quiere acceder a sus productos y servicios, más en un mercado global. Igual pasa con los contenidos en Internet. Si tengo una página o sitio web, lo ideal es que la misma ofrezca valor a los consumidores. Si no es así, estamos perdiendo tiempo y dinero.

Si nuestro consumidor es cada vez más inteligente, debemos ofrecerle contenidos que vayan acorde con sus necesidades y que potencien las conversiones en nuestro negocio. El White Hat SEO apuesta a un trato ético a los clientes, tratando de garantizar un mínimo de calidad y valor añadido a lo que ofrecemos en nuestros sitios web. Creando contenidos de calidad, enriqueciendo la experiencia del usuario y respetando su tiempo e ingenio es que podremos conquistarlos.